
El elefante en la habitación: la disputa por la hegemonía geopolítica.
Trump arribó a China en una visita de Estado que durará del 13 al 15 de mayo, la primera de un presidente estadounidense en ocho años. En vísperas de su viaje, el mandatario estadounidense auguró “cosas grandes” para su país y China.
La agenda prevista de visita incluye el jueves una reunión bilateral con el presidente chino Xi Jimping, una visita al Templo del Cielo y un banquete de Estado, así como un almuerzo de trabajo el viernes. Se espera que Trump y Xi intenten estabilizar las relaciones entre sus países mediante acuerdos mutuamente beneficiosos y que traten de reducir las tensiones en una serie de cuestiones de la agenda internacional en las que sus posiciones divergen.
En este encuentro, Donald Trump va acompañado de los directores ejecutivos de más de una decena de las mayores empresas estadounidenses, entre las que se encuentran Apple, Cisco, Tesla, Goldman Sachs, Mastercard, Visa, Blackrock y otras.
¿Qué busca al republicano?
Trump necesita que Xi Jinping presione a Irán para cerrar un acuerdo y que China reduzca sus compras de crudo iraní. El ministro de Exteriores iraní visitó Pekín la semana pasada y agradeció los “esfuerzos incansables” del gigante asiático.
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La compañía de Tim Cook de Apple y Elon Musk por Tesla, dan una señal de que la dimensión económica es central.
Se hablará de aranceles, tierras raras, compras de aviones Boeing y productos agrícolas que benefician a la base electoral republicana.
Cabe recordar en este punto, el encuentro que sostuvieron ambos mandatarios a finales de 2025 donde China se apuntó un tanto.
Aunque Trump celebró dicho encuentro como una victoria para Estados Unidos, calificándola de haber sido un “12 sobre 10”, en la práctica quedaron muchas incógnitas y no parece que Washington haya conseguido nada nuevo de importancia, a diferencia de lo cedido en sectores importantes.
- China consiguió una reducción del 10% en los aranceles que gravan las ventas de fentanilo. Además, se pausa la presión a sus filiales, que ahora tienen un año de margen para maniobrar y podrían llegar a evadir definitivamente esta norma incluso cuando vuelva a entrar en vigor.
- También consiguió que se eliminen, al menos temporalmente, las tasas que afectaban a sus barcos que atracaban en puertos estadounidenses. Todo esto prácticamente solo a cambio de no ampliar la limitación sobre las exportaciones de tierras raras, pero manteniendo a los minerales ya restringidos.
- El Ministerio de Comercio chino, a pesar de las declaraciones de Bessent, informó en la oportunidad que el compromiso aceptado sobre la compra soja no incluía disposiciones específicas. En cuanto al fentanilo, no se anunció ninguna medida, y en lo relativo a TikTok, no hubo nuevos anuncios, por lo que su quedó en el aire.
En resumen, Pekín ganó mucho a cambio de poco, a la par que empezó a usar su dominio del suministro mundial de las tierras raras como una importante baza negociadora.
¿Qué quiere China?
Sobre todo, Taiwán. Pekín buscará que Trump cambie el lenguaje oficial sobre la isla y retrase la venta de armamento a Taipéi. También estabilidad comercial para ganar tiempo y fortalecerse ante próximas disputas.
Líneas rojas en la relación China- Estados Unidos
En la víspera de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín, la Embajada de China en el país norteamericano señaló cuatro líneas rojas en las relaciones bilaterales que “no deben ser cuestionadas”.
“La cuestión de Taiwán; la democracia y los derechos humanos; las trayectorias y el sistema político; el derecho al desarrollo de China”, son los puntos que fueron mencionados por la misión diplomática en su cuenta de X.

Cuenta en X de @ChineseEmbinUS
Previamente, desde la Cancillería china subrayaron que el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación mutuamente beneficiosa siguen siendo el camino correcto para las dos mayores economías del mundo. Asimismo, enfatizaron que ahora le corresponde a Washington elegir el camino adecuado.
Para el medio El País de España, China desempolvó el viejo concepto soviético para definir la relación: “Coexistencia pacífica”.
El subtexto es claro: ninguno puede permitirse destruir al otro.
El elefante en la habitación
La guerra comercial que se muestra ya sin disimulo, deja a todas luces la disputa por la hegemonía geopolítica donde todo el resto es el tablero.












