El 80% de los accidentes de tránsito ocurren en el eje

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En Bolivia se registraron 21.485 hechos y accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2016. La mayor parte de estos sucesos ocurrieron en carreteras de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

En Bolivia 964 personas murieron y 11.706 resultaron heridas en 21.485 hechos y accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2016. La mayor parte de estos sucesos ocurrieron en carreteras de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

No es un secreto que las carreteras de Bolivia están entre las más inseguras del continente.

Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la “Situación de la seguridad vial en la región de las Américas”, Bolivia ocupa el puesto 28 de 31 países con tasa de mortalidad, con 23,2 muertos por cada cien mil habitantes, solo encima de Brasil, Belice y República Dominicana. La tasa promedio regional es de 15,9.

De los 21.485 accidentes de tránsito que se registraron en el país en lo que va del año, 8.006 ocurrieron en Santa Cruz, 7.572 en La Paz y 1.756 en Cochabamba, totalizando un 80, 6 por ciento a nivel nacional, según datos proporcionados por la Dirección Nacional de Tránsito.

Un informe proporcionado por la Unidad de Tránsito de La Paz muestra que las carreteras más peligrosas son la Cumbre a la salida de la ciudad de Potosí, Caihuasi en la ruta Oruro – La Paz, Confital en vía Cochabamba-Oruro y la Cumbre en la ruta La Paz – Yungas.

Por datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se sabe que un 53% de los accidentes de tránsito se debe a la imprudencia de los conductores y el 14.8% es por exceso de velocidad.

En cuanto a los fallecidos las ciudades del eje registran el 67 por ciento del total, es decir 650 muertos de los 964 hasta septiembre, de los cuales La Paz lidera con 274 difuntos, Cochabamba es segunda con 217 y Santa Cruz, tercera con 159 fallecidos.

Pando es la región con menor mortandad ya que registró 10 muertos en 176 accidentes de tránsito.

Estas cifras se reflejan también en la cantidad de heridos: la Sede de Gobierno lidera con 3.629 heridos, le sigue la capital oriental con 3.221 y la Llajta con 1.802. En total se reportó más de 11 mil lesionados en accidentes, de los cuales el 73,9 por ciento sucedieron en el eje.

En Cochabamba las avenidas Blanco Galindo, Villazón y Petrolera, principales vías que unen al municipio con el occidente, oriente y valle alto, respectivamente, son las que registran la mayoría de los accidentes.

En el centro de la ciudad las avenidas Ayacucho, Aroma, San Martín; al norte la avenida Libertador, y al sur, la avenida Panamericana, resultan los puntos más críticos por los hechos de tránsito.

Historias de muerte en las carreteras

De los más de 21 mil hechos y accidentes de tránsito registrados hay casos que repercutieron en la sociedad por su gravedad. Y es que detrás de cada muerte en la carretera hay una historia.

El accidente con mayor cantidad de fallecidos hasta ahora fue el registrado el 6 de junio, cerca de la localidad de Yocalla, en Potosí, cuando un bus de la empresa Trans Sur se chocó con una peña y perdió el control para luego volcar. El accidente dejó 17 muertos y más de 20 heridos. El choque fue tan duro que los policías tuvieron que sacar los cuerpos de entre los fierros del bus.

Exactamente un mes antes, en El Quiñe, cerca de Comarapa (Santa Cruz) otro accidente de bus se saldó con la muerte de 15 personas y dejó 33 heridas. La flota Tupiza, que se dirigía de Cochabamba a Santa Cruz, se embarrancó cuando el conductor trató de desviar a un camión que lo encandiló con sus luces. El bus quedó “colgando” de un árbol. La historia de un niño de cuatro años, Túpac León, salió a la luz como un milagro de este accidente. El menor  sobrevivió colgándose del volante para no caer al vacío.

Una de las historias más trágicas ocurrió en Cochabamba el 9 de junio. Dos personas con discapacidad que protagonizaban una huelga para exigir al Gobierno un bono para el sector, murieron atropelladas por una conductora en estado de ebriedad.

El hecho conmocionó a la sociedad ya que se conoció extraoficialmente que la conductora, Fabiana Aizama, tranzó con los familiares de las víctimas y evitó la cárcel.

La hija de una de las fallecidas, de 11 años, quedó huérfana, con lesiones graves y con un hermano de 20 años con discapacidad mental. La conductora era una alumna ejemplar, según sus amigos, y el día de su audiencia cautelar era su cumpleaños.

Tarea mundial

Uno de los objetivos de desarrollo sostenibles de la ONU y la OMS indica como plazo el 2020 para reducir a la mitad el número de muertes causadas por el tránsito en el mundo -de 1,25 millones a 625.000 defunciones al año-.

Según datos de la OMS cada año hay más muertos en el mundo por accidentes de tránsito que por otras causas como el suicidio, el VIH/Sida o los homicidios.

La mitad de todos los fallecidos son peatones, ciclistas o motociclistas.

Falta cumplir normativa

Según la OMS Bolivia es uno de los pocos países que no cuenta con una ley integral sobre el  uso de casco y una ley que obligue a usar cinturón de seguridad a todos los ocupantes de un vehículo.

Asimismo, Bolivia es el único país en el que no existen leyes sobre el uso de sistemas de retención infantil o las que existen no están basadas en la edad, peso y talla del menor, y no hay restricciones a que los niños viajen en los asientos delanteros.

El país sí cumple con la normativa estándar de sobre la concentración de alcohol entre 0,05 g/dl y 0,08 g/dl, o 0,02 en el caso de conductores jóvenes o nóveles. También hay normativa sobre límites de velocidad en áreas urbanas.

El director de Tránsito de Cochabamba, Rolando Aguilar, explicó que la principal forma de evitar accidentes es cumplir las normas de tránsito todo el tiempo sin la necesidad de que haya un policía vigilando.

La mayoría de las causas de accidentes son por errores humanos. “O no revisaron la mecánica, o faltaron a las normas de tránsito o no se fijaron, casi el cien por cien de los accidentes es falla humana, lamentablemente”, dijo Aguilar.

Recomendaciones de la Dirección de Tránsito para evitar accidentes

Según el manual de Tránsito para conductores hay 10 consejos que se deben tomar en cuenta sobre el buen manejo en las rutas.

El clima también es fundamental para la seguridad vial. Las rutas más peligrosas en este sentido son El Sillar, en el trópico cochabambino (kilómetros 100 al 130 de la vía nueva) y la carretera a los Yungas de la Paz, catalogado como una de las “rutas de la muerte” en el mundo.

El actual Código de Tránsito (Ley 3988) está vigente desde 2008, cuando fue elevado a rango de Ley el Decreto Supremo 10135, de 16 de febrero de 1973.

Sin embargo el comandante de Tránsito, Rolando Aguilar, considera que la norma ya está obsoleta, que debería ser actualizada y que se necesita normativa complementaria para que la Policía actúe con mayor eficiencia.

La principal observación son las sanciones, que serían bajas en comparación con otros países.

Pero también se necesita educación. Y mucha conciencia ciudadana. “Las personas no cumplen la normativa, van a dar su examen de conducir a la suerte, esperando aprobar sin pasar clases. Los peatones tampoco cumplen, no usan los pasos de cebra, no usan las pasarelas, suben al transporte público a media calle. Es que es una labor de todos”, dijo Butrón.

Entonces la clave es la educación. Hay propuestas para que la seguridad vial sea parte de la formación escolar y se incluya incluso como parte de la currícula universitaria, dentro de una materia que podría ser Seguridad Ciudadana.

En julio de 2015, el Comando General de la Policía Boliviana envió al Ministerio de Educación el Proyecto Educativo de Seguridad Ciudadana y Seguridad Vial elaborado para Centros Infantiles del Sistema Educativo Boliviano. La propuesta fue elaborada por un capitán llamado Boris Mendoza, como parte de su tesis de maestría.

La propuesta fue bien vista por el Ministerio de Educación que conformó una mesa de trabajo y la materia de seguridad vial (o módulo, no se sabe) sería impartido en las escuelas desde 2017.

Sin embargo la idea de potenciar la educación en seguridad ciudadana ronda la cabeza del Gobierno desde 2012, por lo que se podría esperar que no se concrete.