El Gobierno aún no cumple sus promesas de test, ítems y camas

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Foto: Correo de Sur

El primer grito de desesperación para exigir el cumplimiento de las promesas gubernamentales de   equipos de terapia intensiva y personal fue dado por Santa Cruz.  Los otros ocho departamentos también alzan la voz para demandar camas de hospitales para la atención y reactivos para  detectar el Covid-19.

“Necesitamos recursos humanos, no ha llegado lo que prometió la Presidenta Añez. Ella dijo que dotaría personal, no llegó hasta ahora ningún contrato, ningún ítem del ministerio de Salud. Sólo hizo show”, dijo Raúl Escalante, médico del hospital Pampa de la Isla -establecimiento destinado a la atención de pacientes con Covid-19- en una entrevista con Página Siete.

Escalante informó que en una visita  a finales de marzo, la primera Mandataria prometió que dotaría ítems para atender 140 camas de internación, áreas de laboratorios y unidades de terapia intensiva en el nosocomio; esto significa 320 funcionarios.

Según el galeno, la gobernación cruceña entregó 12 ítems. Entre los profesionales que requieren están médicos, especialistas, bioquímicos y enfermeras. El incumplimiento del Gobierno central causó este miércoles protestas de los funcionarios del nosocomio.

Actualmente en este establecimiento de salud se atiende a 40 pacientes positivos. De acuerdo con Escalante, para este hospital se tenía previsto instalar 13 camas de Unidad de Terapia Intensiva (UTI), pero ahora sólo funcionan seis y todas están ocupadas por pacientes positivos.

El director del Sedes de Santa Cruz, Marcelo  Ríos, explicó que esa región  debería recibir del Gobierno  respiradores y equipamiento para habilitar 60  unidades de terapia, además  de equipo humano. Óscar Urenda, el secretario de Salud de la gobernación cruceña, exigió el martes el cumplimiento del Ejecutivo y ayer dijo que el Gobierno ya se comprometió a cumplir sus promesas. “Dimos un grito de desesperación y fuimos escuchados”, sostuvo.

El 29 de abril, la Presidenta Jeanine Añez aseguró que ya “se compraron 500 respiradores que son parte de un sistema de 500 camas de terapia intensiva completas, también gasómetros portátiles, equipos de rayos X, monitores múltiples paramétricos, equipos de electrocardiografía y más de 480.000 pruebas moleculares de Covid-19, entre las que tenemos y las que están llegando”.

Este miércoles,  el ministro de Salud, Marcelo Navajas, sostuvo que con una ley se garantizarán los recursos humanos para los hospitales del país. Respecto a los laboratorios, indicó que esta semana se calibra el equipo de Chuquisaca y luego seguirá el de Tarija, además que se instala otro en Trinidad.

En Oruro, las autoridades locales ya tienen listos espacios donde se instalarán los respiradores que fueron comprometidos por el Gobierno, pero todavía siguen esperando la entrega. “Nos tienen que llegar nueve (Unidades de Terapia Intensiva -UTI) y 20 monitores. Nos indicaron que ya están en La Paz, nos aseguraron que será para esta semana”, informó este miércoles el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Oruro, Henry Tapia, en una entrevista con Página Siete.

Además de la dotación de respiradores, Tapia dijo que una de sus principales preocupaciones es la entrega de los reactivos para el laboratorio que ya está habilitado, pero que aún no funciona por falta de insumos. Contó que el Ejecutivo prometió la dotación de 35.000 pruebas y que la fecha tentativa está entre 10 y 15 de mayo.

Según el director del Sedes de Oruro, también esperan la entrega de camas para terapia intermedia. “Hemos solicitado 40 camas, pero aún no nos entregan. Nos han indicado que ya está, pero nada”, aseguró. Tapia añadió que en la actualidad el departamento tiene nueve UTI y con la dotación del Gobierno esperan llegar a 18. Ahora, seis pacientes positivos de Covid-19 utilizan estos equipos, dos están el Hospital Corea y cuatro en el Obrero.

En Chuquisaca también hay carencias de insumos de bioseguridad, reactivos y camas de unidades de terapia intensiva. Esta situación preocupa tanto a médicos como autoridades locales. Tal es la desesperación que ayer el alcalde del municipio chuquisaqueño de Incahuasi, Filomeno Cruz, lloró al narrar la situación de su población