Identifican tres problemas para la seguridad alimentaria

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El presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Bolivia, Víctor Ralde Montaño, sostuvo hoy que los cultivos de coca y quinua, además de la actividad minera, constituyen tres factores que amenazan la seguridad alimentaria en el país.

Ralde señaló que si bien en la actualidad existe una producción rentable de alimentos, aún es insuficiente la inversión que se realiza en el sector para garantizar el abastecimiento sostenido en el mercado interno.

“En el tema de la coca hay una política clara pero lo que se debe hacer en los municipios productivos de este cultivo es generar planes integrales. Nosotros tenemos para el 2014 un planteamiento para recuperación de suelos en temas de desgaste principalmente que tienen este tipo de cultivos”, señaló el especialista.

Agregó que en el sector Nor y Sud Yungas e Inquisivi, del departamento de La Paz, prácticamente su forma de vida es el cultivo de la coca, la minería y algo de frutales. “El 70 al 80 por ciento (de productores) dependen de este cultivo”, indicó.

Sobre el tema minero, dijo, que hay que analizarlo muy “sensiblemente”. “Está dañando mucho el tema de tierras por la migración extractiva de estos sectores que van copando distintos sectores y contaminando suelos y el agua: es una amenaza permanente y más fuerte a mediano plazo”, advirtió.

Respecto al cultivo de quinua, manifestó que si bien es el boom a nivel local e internacional, “el problema que tenemos es que ya se está pensando que va ser un monocultivo y eso es prácticamente una amenaza en el tema de suelos”.

Lamentó que hasta el momento no exista una política sobre el grano andino que cuide la rentabilidad del suelo y la seguridad alimentaria. “Se venía trabajando el año pasado y parte de este año pero todavía no se ha sacado una ley”, apuntó.

Control de fronteras

El experto identificó como uno de los factores que actualmente afecta de manera directa en la subida de precios de los alimentos, al escaso control en las fronteras, por donde ingresan productos de contrabando que generan una competencia desleal a los productores nacionales.

“Principalmente en lo que es la vía del cordón con el Perú se tiene incidencia en el tema hortícola como la cebolla, la papa, el tomate; debería haber un control rígido a nivel del Senasag, porque al ingresar (el producto) amenaza la productividad y se ven amenazados los sectores productivos”, indicó.

Pese a la actual coyuntura inflacionaria, Ralde destacó la excelente producción de alimentos en la presente gestión.

“Este es un año agrícola muy rentable para el país, hay una producción estable y continua desde el año pasado, pero parecería que no hay una conciencia en el tema del pollo porque el maíz y otros componentes en el tema de la productividad agrícola está estable, no hay mecanismos para incidir en el incremento (del pollo)”, lamentó, y apostó por los operativos para combatir la especulación.

Minimizó los efectos del cambio climático en la incidencia en los precios. “Este año no hubo tanta problemática con el factor del cambio climático, para el año si se prevé tener mayor efecto negativo en temas de productividad por un tema de secuencia de cambio climático”, expresó.

Baja inversión

Pese a los esfuerzos del gobierno por impulsar el sector productivo, el representante de los agrónomos considera preocupante los bajos niveles de inversión en el sector.

“Nosotros estamos preocupados como colegio que todos estos años se haya invertido sólo del 6 al 10 por ciento, lamentablemente esto no puede ser en temas de seguridad alimentaria (…) necesitamos un margen del 20 al 25 por ciento de inversión para garantizar la seguridad alimentaria con el principio de ser soberanos”, dijo.