Bolivia pide paciencia a las empresas españolas nacionalizadas

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El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, afirmó hoy que está seguro de que en el caso de las empresas españolas Red Eléctrica e Iberdrola, cuyas filiales bolivianas fueron nacionalizadas, habrá un acuerdo mutuamente beneficioso.

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, respondió hoy a las demandas del Ejecutivo de Mariano Rajoy de que las empresas españolas nacionalizadas en aquel país, reciban una compensación, pidiendo un poco de paciencia. El Gobierno de Evo Morales nacionalizó en 2012 las filiales en Bolivia de Iberdrola y Red Eléctrica, y, más recientemente, las empresas que gestionaba los aeropuertos y que operaban AENA y Abertis.

García Linera, considerado el ideólogo del Ejecutivo boliviano, participó en un desayuno del Foro Nueva Economía, uno de cuyos patrocinadores es precisamente Red Eléctrica, y al ser preguntado por las reclamaciones de las compañías españolas nacionalizadas, reconoció que es preciso dar una satisfacción a las mismas y prometió que se encontrará un justo precio, informa ABC.

“Es una decisión del presidente Evo (Morales)”, dijo, y reiteró que “Bolivia ha sido seria en busca de puntos de equilibrios y justas recompensas. Pido un poco de paciencia”, concluyó.

Ayer, el Ministerio de Asuntos Exteriores, después de que su titular, José Manuel García-Margallo, se reuniera con el vicepresidente boliviano, difundió un comunicado haciendo hincapié en la demanda de seguridad jurídica y respeto al Derecho Internacional y pidiendo un justiprecio para las empresas afectadas por las expropiaciones.

Las peticiones ya habían sido expresadas el pasado mes de septiembre cuando Evo Morales realizó una visita a España y se reunió con Rajoy. Según García Linera, Morales ha dado la orden de que se llegue a un acuerdo mutuamente beneficioso con las empresas y.

El vicepresidente recordó que su país ha nacionalizado tanto su sector de hidrocarburos, en el que se registraban las mayores inversiones, como el de las telecomunicaciones, y dijo que con cada una de las empresas involucradas se ha logrado un punto de equilibrio satisfactorio, aunque haya sido después de meses o incluso más de un año de negociaciones.

Por ello, reiteró su petición de paciencia y la voluntad de alcanzar un acuerdo para indemnizar a las compañías españolas.