Funcionarios diplomáticos en problemas

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Una investigación que tuvo origen en el programa “Todo A Pulmón” que conduce el director nacional de noticias de “Cadena A”, John Arandia desentrañó la corrupción que se habría generado en los consulados de Bolivia en Washington, Estados Unidos. Las acusaciones están dirigidas contra los funcionarios “diplomáticos” Javier Cusicanqui y Marcelo Martínez Céspedes, que derivaron en una investigación instruida por la ministra de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, Nardi Suxo. De acuerdo a la denuncia, el saliente cónsul en la capital norteamericana habría denunciado la perdida de información (base de datos) que contenía la memoria de la computadora con el registro de todos los residentes bolivianos en EEUU, situación que derivó más tarde en otras revelaciones.

En el programa “Todo A Pulmón”, se mostraron documentos que ponen en duda la calidad funcionaria del “diplomático” Martínez que habría tramitado ante las oficinas de un programa federal de EEUU un apoyo económico por 1.450 dólares mensuales. Para justificar su aprobación, Martínez dirigió una nota a esas oficinas indicando su precaria situación financiera. También se denunció que el mismo funcionario es propietario de la empresa “Truck Removal Snow” y que paga un crédito bancario por una vivienda a su nombre.

Se denunció, asimismo, que Javier Cusicanqui es investigado por presuntos delitos de corrupción cuando ejerció como cónsul en la capital norteamericana. Se señala el pago de un crédito y el seguro de un vehículo Ford Explorer (2007) con cheques emitidos por la misión diplomática, a pesar de que el vehículo no forma parte del inventario de la representación. Otra irregularidad en el consulado de Washington está referido a la disposición arbitraria de 44.348.47 dólares correspondientes a recaudaciones consulares.

La ministra Nardy Suxo, manifestó que aún no se pueden calificar estos casos como hechos de corrupción, en tanto no se valore la información que está siendo recolectada por su ministerio y la unidad de transparencia de la Cancillería. “En este caso nosotros hemos conversado con el cónsul actual en funciones el señor Martínez, él nos ha entregado documentación que está siendo valorada y también hemos conversado vía teléfono con el ex cónsul Cusicanqui quien se ha comprometido a remitirnos documentación de descargo”.

El Cónsul de Bolivia en Washington, Marcelo Martínez, es investigado por documentos que lo comprometen por fraude y falta de profesionalismo en el cargo que ocupa. La comunidad boliviana en EEUU denunció que Martínez habría malogrado el sistema de cómputo, hecho que perjudicó al público que esperaba la entrega y/o tramitación de sus pasaportes. El Cónsul General de Bolivia en ese momento, Ramiro Cusicanqui, hizo la respectiva denuncia ante la Cancillería.

Pero  el caso no paró ahí, semanas después de este escándalo que envuelve a funcionarios de la cancillería del Estado Plurinacional, la misma ministra de Transparencia tuvo que cumplir el incómodo papel de explicar por un caso de nepotismo que involucra a su hija que ocupa un puesto en la representación que Bolivia tiene en Alemania; además por el incumplimiento del contrato laboral que su hija acordó con la empleada doméstica de acuerdo a las leyes alemanas.

Relaciones BOL -EEUU

Bolivia rompió relaciones diplomáticas con EEUU en 2008. Entonces el Gobierno del presidente Morales expulsó al embajador Philip Goldberg acusándolo de desestabilizar el país y por estar apoyando a la derecha boliviana que, de acuerdo a esa denuncia, se estaba reorganizando gracias al apoyo de algunas agencias norteamericanas que trabajan en Bolivia. Lo propio ocurrió con la embajada de Bolivia en Washington. El último embajador boliviano en la capital norteamericana, el periodista Gustavo Guzmán, tuvo que volver al país. Poco tiempo después GG pasó a engrosar las filas de la oposición por considerar que el proceso de cambio había sufrido un giro contrario a las aspiraciones del movimiento social con el que llegó al poder en 2006.