Nagasaki: Recordando el horror

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El 9 de agosto de 1945 se lanzó sobre ella la segunda bomba atómica. El bombardero estadounidense “Bockscar”, en busca de astilleros, en cambio encontró la fábrica de armas Mitsubishi. Sobre este objetivo dejó caer la bomba atómica Fat Man, la segunda bomba atómica en ser detonada sobre Japón y más poderosa que la de Hiroshima.

Inicialmente el blanco era Niigata, pero estaba lloviendo; se cambió a Kokura, pero había niebla espesa y no se pudo ubicar, y a falta de combustible y con la misión en peligro Charles Sweeney se decidió finalmente por el último blanco alternativo, por Nagasaki, el Great Artist, actuando como avión meteorológico informó que existía un claro visible entre las nubes, el Bockscar solo tenía combustible para una sola pasada. Al llegar el avión encontró un cerrado techo de nubes, tenía que tomar una decisión o la arrojaba o volvía, se decidió el bombardeo por radar.

 

Se cumplen 68 años del bombardeo atómico que marcó a la ciudad japonesa en el final de la II Guerra Mundial

A las 11.02 hora local (2.02 GMT), momento en que la bomba “Fat man” estalló sobre la ciudad hace 68 años, miles de personas guardaron en el Parque de la Paz de la ciudad un minuto de silencio, acompañado por los tradicionales tañidos de la llamada Campana de la Paz, en honor de las víctimas que dejó la bomba.

El artefacto, lanzado sobre el valle que concentraba en el norte de la ciudad portuaria gran parte de su tejido industrial, segó al instante la vida de unas 70.000 ciudadanos e hizo que miles más fallecieran en años siguientes a causa de la radiación.

El alcalde de Nagasaki, Tomihisa Taue, pronunció un discurso en el que llamó al Gobierno de Japón, como único país que ha sido atacado con armas nucleares, a liderar la cruzada multinacional para la no proliferación.

También criticó el acuerdo de cooperación nuclear que India y Japón pretenden sellar próximamente y explicó que este tipo de pactos contribuyen, además, a que países como Corea del Norte justifiquen sus programas de desarrollo de armas nucleares.

Por último, recordó que la gestión del agua radiactiva que anega la central nuclear de Fukushima, que a causa del tsunami de 2011 experimentó la peor crisis atómica desde 1986, aún está por resolver y subrayó la incertidumbre que esto genera en los miles de afectados por este accidente.

Por su parte, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, intervino para defender los tres principios japoneses de no producir, no poseer y no permitir que entren armas nucleares en el territorio nacional.

La ceremonia de este año congregó a representantes de 44 países entre los que se incluía el embajador estadounidense en Japón, John Roos.

EE.UU. lanzó el primer ataque nuclear de la historia sobre la ciudad de Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y tres días después lanzó una segunda bomba atómica sobre Nagasaki, lo que forzó la capitulación de Japón el 15 de agosto y puso fin a la II Guerra Mundial.

Los ataques atómicos sobre las dos ciudades japonesas han sido los únicos que se han llevado a cabo hasta hoy.

En marzo pasado, el número total de “hibakusha”, nombre que reciben los supervivientes de estos dos bombardeos, en Hiroshima y Nagasaki era de 201.779, casi 10.000 menos (9.051) que el año pasado, y su edad media de 78,8 años.

 

Fuentes: EFE/www.bo.tuhistory.com