La vigilia frente a la residencia de la embajada de México para evitar la fuga de los exministros de Evo cumple este jueves 100 días sin novedad

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Foto: Jornada

Este jueves -la vigilia para impedir la fuga de las exautoridades del anterior gobierno que se encuentran refugiados en la residencia de la embajada de México- cumple 100 días. Son alrededor de cinco carpas, muchas de ellas inutilizadas apoyadas contra una de las paredes antes de ingresar al barrio residencial de la Rinconada al sur de La Paz; permanecen como señal de que lo viejo puede estar en desuso pero no la vigilia que los jóvenes de Resistencia Zero (RZ) han montado desde el pasado 27 de diciembre cerca a la residencia de la embajada de México en La Paz.

La iniciativa nació del grupo que después de la renuncia del expresidente Morales montaron todo un esquema de vigilancia y control para impedir la fuga de los colaboradores más cercanos de Evo Morales. Entre ellos los ministros Juan Ramón Quintana, Vilma Alanoca y Héctor Arce.

Ni la cuarentena declarada por el Gobierno transitorio de Janine Añez para evitar el contagio comunitario del Coronavirus ha evitado que el grupo de 8 jóvenes que no pasan de los 25 años permanezcan día y noche a veces solos, pasando las horas expectantes para evitar cualquier sorpresa.

Son jóvenes bolivianos sin colores ni banderas políticas que se han conformado no solo esperando la detención de los exministros del Gobierno de Evo para que rindan cuentas en la justicia. Tienen fe de cumplir ese objetivo primordial, pero además sorprende que piensan que la única forma de que esto ocurra es a través de otra revuelta similar a la de los 21 días que por poco sacude al país en un grado exacerbado de violencia similar al de una guerra civil.

Los ocho jóvenes de la RZ entre las que se cuentan dos mujeres han vivido estos 100 días de vigilia de sus propios recursos y de la ayuda de gente que les hace llegar apoyo para mantenerse de pie.

“Desmentimos que estemos tras afanes políticos, al haber grupos de personas que a nuestro nombre han querido inscribirse en algún frente para las elecciones. Nuestro objetivo no tiene tinte y es que estos señores vayan presos”, opina uno de ellos.

Ahora que se viene el invierno y las temperaturas descienden a veces a menos cero en esta época del año; saben que la situación será agobiante pero están decididos a cumplir su propósito.

A escasos metros un par de efectivos de la Policía Nacional también custodian la residencia. Se podría pensar que con la cuarentena dispuesta por el Gobierno ellos serían retirados para cumplir las medidas establecidas para evitar el contagio del COVID 19, pero más allá de las reglas, están aquí en señal de que el tiempo se ha parado, una sensación que por estos días vive el mundo entero.