Covax: Solo el 5% de la población de las naciones pobres está vacunada

The Washington Post
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Vacunas Covax Bolivia
Foto: APG

Lo que comenzó como un intento esperanzador de vacunar a las naciones más pobres contra el COVID-19 ha tenido enormes complicaciones. En las naciones de ingresos altos y medio-altos, 73% de la población elegible ha recibido al menos una dosis, mientras que en los países de ingresos medio-bajos solo 41% de la población ha recibido al menos una inyección y en los países de ingresos más bajos solo 5%. Es hora de que Estados Unidos y otras naciones ricas se miren en el espejo y hagan todo lo posible para evitar que esto vuelva a suceder.

La búsqueda de una distribución equitativa y acelerada de vacunas llevó a la creación del Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (COVAX, por su sigla en inglés), un esfuerzo conjunto de la Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunización (GAVI, por su sigla en inglés); la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias; y la Organización Mundial de la Salud, junto a la UNICEF.

Uno de sus primeros objetivos fue adquirir y distribuir 2,000 millones de dosis para finales de este año. Hasta el momento, se han entregado 522 millones de dosis a 144 países, la mayoría a las naciones más pobres. Sin duda esas son millones de personas a las que se les ha ayudado, pero el proceso ha sido mucho más lento de lo esperado, y la espera es agonizante.

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¿Por qué el retraso? Ante una emergencia catastrófica, COVAX comenzó desde cero: sin dinero y sin personal. Una vez que se desarrollaron las vacunas y comenzaron a fabricarse, se produjo una loca carrera por el escaso suministro. Los países ricos, que no estaban seguros qué vacuna funcionaría, adquirieron cantidades mucho mayores que sus poblaciones.

Con la operación Warp Speed, el gobierno de Estados Unidos hizo enormes inversiones, en especial en las vacunas de ARNm, por lo que tuvo razones para exigir prioridad. Rusia y China, en busca de influencia, se sumaron a la brega y ofrecieron sus propias vacunas en una serie de acuerdos bilaterales. Para el momento en que COVAX había recaudado algo de dinero, tuvo que lidiar con suministros limitados y negociaciones difíciles con los fabricantes. De allí quedó una lección: en el futuro sería una gran ventaja tener algún tipo de fondo de contingencia, listo para atacar temprano alguna crisis.

COVAX optó por la