Las “perlas” inéditas de la Justicia

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Creditos Foto: APG

Todos los días son grises para la justicia boliviana que no acaba de aprender de sus errores. Inmersa en una de las peores crisis se ha descubierto algo que para muchos es un secreto a voces. Las presiones pueden torcer fallos sin ningún tipo de pudor. El exfiscal general Ramiro Guerrero tuvo la infeliz idea de atemorizar a los jueces Blanco y Boyán para sentenciar la prisión de un inocente. La forense Ángela Mora se encontraba en una encrucijada al no poder precisar en su labor científica que la sangre que se había encontrado en el cuerpo del bebe Alexander podía haber sido provocada por algún otro motivo. Pero siguiendo la lógica del engaño señaló que se trató de una violación. Es el temor que a diario corren los que por algún motivo deben recurrir a una institución de carácter científico. Luego se supo que Mora era la enamorada de Guerrero y que éste forzó la detención de uno de los médicos que atendió al menor.

Fue una borrachera que permitió dar luces para esclarecer el caso. La jueza Patricia Pacajes, casi en secuencias irreproducibles para una sociedad que se conforma en sus niveles administrativos, relató que había sido presionada para determinar el encarcelamiento de Fernández. En ese mismo audio que se filtró a la prensa en medio de frases entrecortadas y a saltos por los efectos del alcohol, admitió que el niño jamás había sido violado.

Guerrero ya no es más fiscal general y la exjuez ha sido remitida en a un centro de reclusión, después de haber permanecido al menos un mes en un hospital psiquiátrico. La narración de esta historia conmocionó a la opinión pública por la manipulación de los administradores de la justicia que pueden decretar la muerte civil de cualquier persona sin probar su participación en la acusación.

Lo aberrante de este caso es que el Ministerio Público admitió la denuncia presentada contra Pacajes por emitir expresiones de racismo y discriminación contra el presidente Evo Morales, pero no por sustentar la confesión de una mentira.

En el mes de septiembre salió a la luz un polémico audio en el que Pacajes reveló que el médico Jhiery Fernández fue condenado por el caso Alexander siendo inocente, sino también por declaraciones discriminatorias. “Hemos analizado el audio y se ha encontrado que su relato contenía frases racistas contra personas de los pueblos indígenas y sobre todo contra el presidente. Luego hemos remitido el caso a la Fiscalía de La Paz y hemos tomado conocimiento que esta denuncia ha sido admitida y se ha abierto el proceso”, dijo.

En ese mismo audio, Pacajes afirmó que la presión política “gana” en el Gobierno de Evo Morales. Aseguró que “odia a los indios (…) que conforman la administración del país”. “Soy clasista, los odio porque son ignorantes (…)”, resaltó.  Sin embargo, en los últimos días, la exjueza decidió pedir disculpas públicas al Jefe de Estado, a través de la publicación de un aviso en un medio impreso. “Pido disculpas humildemente”, publicó en el papel impreso.

La exjueza y presidenta del Tribunal Décimo de Sentencia, confesó en una reunión privada, mientras compartía bebidas alcohólicas en una parrillada, que el joven médico Jhiery Fernández era inocente. Que la sentencia fue armada por errores en el informe médico forense y por la presión política. La red ATB difundió el audio en el que la exjueza relata todo el truculento caso, cómo el Ministerio Público, por errores de la médico forense Ángela Mora, terminó acusando a un inocente.

El mes de marzo de este año el Tribunal Décimo de Sentencia de La Paz condenó a 20 años de prisión a Fernández por el delito de violación. Además, dos años de cárcel para la médico internista Sandra Madeny por homicidio culposo y la enfermera Lola Rodríguez por el delito de encubrimiento, todos esos hechos vinculados a la violación y muerte del bebé Alexander. El 13 de noviembre de 2014, el bebé de ocho meses Alexander perdió la vida a raíz de un paro cardio-respiratorio. El menor presentaba un sangrado profuso por la región anal, por lo que la forense Ángela Mora estableció que había sido víctima de violación. Pese a que Fernández siempre negó los extremos de la acusación fue detenido y desde 2014 estaba preso en la cárcel de San Pedro.

Recientemente se ha dejado en libertad a Fernández en cuanto se esclarece definitivamente el caso.